William Edwards Deming, el americano que revolucionó la gestión empresarial en Japón con sus “14 Principios acerca de la Calidad Total”, empieza justamente nombrando el Principio Nro. 1: “Constancia en el propósito …”.

Tan importante fue para Deming el Principio de la Constancia que luego, en “Las Siete Enfermedades Mortales” (siguiente tomo de su filosofía de gestión), menciona como la Primera Enfermedad: “Falta de constancia en el propósito”…

Qué tal énfasis! Y vaya que tuvo razón: Los japoneses, luego de quedar en escombros terminada la Segunda Guerra Mundial, en solo 30 años pudieron hacer temblar la industria norteamericana …, hasta que los “gringos” reaccionaron y ….

Fin de tanta historia.

La moraleja de esta historia trunca la veo así: “tener constancia en el propósito de vida, ser paciente con los resultados, ser rebelde en las “derrotas”; porque ciertamente los grandes logros llegan inevitablemente cuando se es persistente.”

Piensa con consuelo que siempre, pero siempre, siempre, has de contar con alguien que te tienda una mano,

, cuando nunca te rindes.

Lee varias veces esto que escribió Dale Carnegie, como muestra que nunca estaremos solos:

No sienta el joven ansiedad alguna en cuanto al resultado final de su educación, sean cuales fueren sus inclinaciones. Si se mantiene firmemente activo hora tras hora, día tras día, puede despreocuparse, sin riesgo, del resultado final. Sin la menor vacilación. Puede contar con que un buen día despertará para hallar que es uno de los hombres competentes de su generación, en la carrera que haya elegido.

Puedes estar seguro, sin duda alguna, que si eres constante en tu propósito, un día despertarás para verte como lo soñaste alguna vez.

Constancia en el propósito.

Hay que continuar en nuestra ruta emprendedora, así que debemos despedirnos.

Pero antes, miremos este corto vídeo. Alex Kei piensa más o menos como nosotros, y nos expone algunos trucos que nos ayudará a ser más disciplinados en nuestro día a día:

Con afecto,

Javier Azabache