Morimasa Ogawa era uno de los seis gerentes generales invitados a un almuerzo con el fundador de la compañía, Konosuke Matsushita, fundador de Panasonic, quien en 1975 su imagen ya había aparecido en la tapa de la revista Time; su liderazgo en los negocios lo llevaba a ser el mayor contribuyente de su país, Japón.

Apostados en la mesa, los hombres de negocios ordenaron al unísono bistec. Matsushita entretenía contando la historia de la empresa.

Cuando los seis ejecutivos habían terminado el plato principal, Matushita se inclinó hacia Ogawa y le pidió que encontrara al chef que había cocinado su bistec; pero insistió claramente: “El gerente, no. El chef.”. Ogawa se dio entonces cuenta que Matushita sólo había comido la mitad de su plato.

Preparándose para  la situación incómoda por venir, Ogawa ubicó al chef y lo trajo a la mesa. El cocinero, todo acongojado, hizo su aparición ante la mesa del famoso hombre de negocios.

“¿Pasa algo malo?” atinó a decir nerviosamente.

“Te has tomado todo el trabajo de cocinar este bistec …”, respondió Matushita, “, pero solo pude comer la mitad. Y no es porque no fuera bueno. Es delicioso. Pero verás, ya tengo ochenta años y mi apetito no es lo que era.”

El chef y los otros allí presentes intercambiaron miradas de no entender nada. Les llevó varios minutos darse cuenta lo que estaba pasando.

“Pedí hablar contigo (continuó Matushita), porque temía que te sentirías mal al ver el bistec a medio comer otra vez en la cocina.”

Los emprendedores exitosos suelen sorprendernos con historias como esta que sacuden nuestros más profundos sentimientos, motivándonos a transitar por el camino marcado con sus ejemplos.

El Liderazgo en los negocios de Matushita

Este prodigioso hombre de negocios, nacido al final del siglo XIX, que en su juventud vivió muchas penurias, empezó con su pequeña y mal financiada empresa y la condujo hacia la prosperidad practicando principios prácticos orientados fundamentalmente hacia el mercado.

Matsushita era de aquellos que decía:

  • Trata a aquellos con los que haces negocios como si fuesen parte de tu familia; la prosperidad depende de cuánta comprensión uno recibe de las personas con las que hace los negocios.
  •  El servicio después de la venta es más importante que la ayuda antes de la venta; es a través de este tipo de servicios que uno tiene clientes permanentes.
  • No le vendas a tus clientes mercadería a la cual ellos se sienten atraídos, véndeles aquella que les va a beneficiar.
  • Poseer bienes materiales de ninguna manera garantiza la felicidad. Sólo la riqueza espiritual puede traer verdadera felicidad. Si esto es lo correcto, ¿debe el negocio preocuparse sólo por el aspecto material de la vida y dejar el cuidado del espíritu humano a la religión o a la ética? No lo creo. Los hombres de negocios deben poder participar en la creación de una sociedad espiritualmente rica y materialmente acaudalada.

Matsushita ante la vida, era de los que nunca dejaban de aprender y evolucionar. Tenía la cualidad de incorporar hábitos en su vida que propiciaban su crecimiento. Se arrancaba a sí mismo y a los demás de las zonas de comodidad, desafiaba las convenciones, corría riesgos, evaluaba debilidades y fracasos, buscaba ideas nuevas y escuchaba con la mente abierta.

Solía expresar sus ideales en el siguiente poema:

La juventud no es un momento de la vida, es un estado de ánimo;

no es cuestión de mejillas rosadas, labios rojos y rodillas flexibles;

se trata de la voluntad, de una cualidad de la imaginación, un vigor de las emociones;

es la frescura de las profundas vertientes de la vida.

La juventud significa el temperamental predominio del coraje sobre la timidez, del apetito por la aventura sobre el amor a la comodidad;

esto con frecuencia existe en un hombre de sesenta más que en un joven de veinte;

nadie envejece simplemente por el paso de los años;

envejecemos al desertar de nuestros ideales.

En general, el liderazgo en los negocios está representada en la vida de este gran emprendedor, que te ha de servir para iluminarte el camino este de emprender en la web.

Te dejo el título: “El Liderazgo de Matsushita. Lecciones del empresario más destacado del siglo XX”; John P. Kotter.

Aquí está una frase de Matsushita, para mi genial, con lo cual me despido hasta la próxima, deseándote el mayor de los éxitos en tu carrera de networker:

Con un corazón humilde y una mente abierta uno puede aprender de cualquier experiencia y a cualquier edad. El que posee ideales grandes y humanistas puede vencer tanto al éxito como al fracaso, aprender de ambos, y seguir creciendo.

Afectuosamente,

Javier Azabache